Guía para que aprendas a relajarte

Hace unos días terminé una preparación al parto y una de las parejas me dijo

“ahora SÍ nos sentimos preparados para el parto”
(En su anterior embarazo no se pudieron preparar conmigo)

Como comprenderás, sus palabras me llenaron de satisfacción.

Aunque me esté vendiendo con este comentario, no lo cuento para que te preparares conmigo, aunque por supuesto serías bienvenida.

Lo digo porque, incluso sintiéndote preparada y tranquila

porque tu pareja conoce su papel,
ha comprendido y aprendido
cómo puede ayudarte a ti y a tú bebé,
y…

pueden darse situaciones que te saquen del deseable y aconsejable estado de relajación, que va a facilitar el nacimiento de tu bebé.

Por ejemplo:

se retrasa su llegada; te enfadas con tu pareja; te pones nerviosa porque rompes aguas; tu madre o suegra te alteran justo cuando no tocaba; recibes demasiadas llamadas de última hora interesándose sobre cómo te sientes, cuando tú lo que quieres y necesitas es tranquilidad; el/la taxista que os lleva al hospital ha tenido un mal día; has oído o te han hecho comentarios que han activado el miedo al dolor y al parto;…

…y tantas y tantas situaciones que no puedes controlar


Opino que
has de tener una herramienta para salir de cualquier situación que te genere estrés.

Aprender a relajarte es una buena opción

 

Te voy a facilitar una guía para que, si crees que te puede ayudar, la practiques tú sola (auto-induciéndote), y con tu pareja o con la persona que vaya a acompañarte durante el parto.

 

ESTOS SON LOS PASOS QUE HAS DE SEGUIR

1- Aprende a identificar si estás estresada, alterada y no te auto-sabotees, pensando o diciendo “NO PASA NADA”,

porque SÍ pasa,
la adrenalina te ha visitado y no dejará que las hormonas del parto actúen
y, sobre todo, tu cuerpo se ha tensado y dificultará la salida de tu bebé

 

2- Suspira con fuerza, 4, 8, 12… , cuántas veces sea necesario, hasta que estés cansada y ya no tengas ganas de hacerlo.

Dejar de ser políticamente correcta

y estar pendiente de quién te mira,…etc,

es muy conveniente

 

Es el momento de priorizar:

¿lo más importante es mi bebé y mis necesidades
ó  lo que piensen los demás de mí ?

 

3- Presta atención a la respiración, siente cómo entra y sale el aire, percibe el roce que produce en tus fosas nasales.

Respira por la nariz. Si lo haces por la boca, se secará y no salivarás y la saliva es necesaria para la relajación.

Pero si no puedes porque tienes alergia, rinitis,… haz lo que puedas.

 

4- Llegado a este punto, seguramente te sentirás calmada. Ahora es el momento de hablar a tu bebé y tranquilizarlo.

“ya ha pasado mi amor, mamí ya está tranquila,
ya estoy contigo otra vez, no estás sólo,…
y todo lo que te brote del alma…”

 

5- A continuación, manda mensajes de relajación a diferentes partes de tu cuerpo. Por ejemplo:

“Relajo mi cabeza, mi frente,…Relax”

“relajo mis pómulos, mi mandíbula , mi lengua,… Relax”

“relajo mis hombros, mis brazos y mis manos,… Relax”

y así en las diferentes partes de tu cuerpo

 

Si ya ha comenzado el proceso de las contracciones

ó ha pasado algunos días de la fecha prevista de parto

 

ADEMÁS

“relajo mis abdominales, mi piel y dejo que mi útero se contraiga”

“relajo mi esfínter anal y mi recto y permito que mi útero se contraiga”

“relajo todos los músculos de mi suelo pélvico y dejo que mi útero se contraiga”

“relajo mi vagina, mis labios vaginales y permito que mi útero se contraiga”

 

ES IMPORTANTE QUE REPITAS LAS PALABRAS “Relajo y Relax”,
porque suponen una instrucción para tu cerebro

 

Y no te preocupes, no has de pronunciar esas frases en voz alta, puedes hacerlo mentalmente, como cuando te dices sin pronunciar palabra alguna, “tengo que acordarme de comprar tomates”

 

Yo de ti la practicaría cuantas más veces mejor
porque relajarte te ayuda a superar el miedo al parto.
Da muy buen resultado.

Si tienes algún problema al hacerlo, no dudes en escribirme un comentario y preguntarme, será un placer aclararte tus dudas y guiarte.

Un abrazo muy grande

Sin comentarios

Publica un comentario