¿Por qué prepararse para el parto?

¿Por qué prepararse para el parto?

Fuí madre a los 23 años y no me preparé para el parto. Hoy sé, con toda certeza, que si lo hubiera hecho, la experiencia hubiera sido diferente.

Saber que el parto es un función fisiológica que mi cuerpo sabe hacer.

Conocer cómo comienza el proceso, cuáles son sus fases, reconocerlas y practicar cómo abordarlas.

Aprender cómo abrir los diferentes diámetros de mi pelvis y en qué momento hacerlo para favorecer la salida de mi hijo.

Cubrir las necesidades de oxigeno de mi cuerpo y las de mi bebé con una buena respiración.

Aprender técnicas de relajación Todo me hubiera ayudado a vivir el nacimiento de mi hijo Xavi con confianza y sin miedo, dejándome mecer por la vida y disfrutando de la experiencia.

Recuerdo que sólo había leído un artículo que hablaba del parto natural y que lo que más me impactó fué la importancia del contacto piel con piel. Así que nada más salió mi niño grité con todas mis fuerzas “dame a mi hijo, dame a mi hijo”. Y tanta fué mi insistencia que Catalina, la enfermera del Hospital, me lo puso sobre mi pecho por unos segundos. Me sentí muy satisfecha. Sin embargo, hoy sé que no fué suficiente, que necesitaba más que unos segundos para hacer sus primeras adaptaciones en ese nuevo medio desconocido para él. (adentro vivía en unas condiciones bien diferentes a las de afuera)
Hice lo que pude.

Ahora te toca a ti descubrir si para ti es importante aprender todo aquello que te pueda aportar serenidad y confianza para poder mantener el estado de relajación necesario para que tu cuerpo no se tense ni ofrezca resistencia a la salida de tu bebé.  La confianza y la relajación es el camino que le abrirá las puertas.

Busca tus respuestas y decide si necesitas prepararte para dar la bienvenida a tu bebé.

Y recuerda, estoy aquí para ayudarte.